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Domingo, 13 Noviembre 2016 09:33

El Oleoturismo

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El Oleoturismo

Jose Delgado

 

 

 

 

 

 

Durante las dos últimas décadas se está produciendo en España un cambio en los hábitos del consumidor de turismo: aumenta el turismo rural y disminuye la afluencia a los destinos clásicos de turismo de sol y playa. Blanco y Benayas (1994, p. 120) interpretan que "la crisis del turismo tradicional ha ido dando paso al fenómeno del consumo masivo de naturaleza, cultura y religiosidad, en sus formas recreativa y turística". El agotamiento de los destinos de sol y playa es patente y, en los últimos años, se observa un redescubrimiento turístico de ciudades históricas y de otros territorios que aportan nuevos valores. [I]

En consonancia con este cambio, la utilización de los espacios de interior y la reconversión del espacio-patrimonio arquitectónico, ubicado en zonas rurales para usos turísticos, vienen acompañados de la "revalorización de aspectos como la autenticidad, la identidad cultural de los lugares, la revalorización de las raíces y una concienciación medioambiental de las sociedades urbanas" (Cánoves, Herrera y Villarino, 2005, p. 66). [II]

Los cambios acaecidos en los hábitos de consumo han propiciado un interés creciente en productos de mayor calidad, diferenciados y adaptados a las nuevas necesidades de los diferentes grupos y segmentos del mercado. Teniendo en cuenta este incremento en el consumo de productos diferenciados a partir de su calidad, una de las formas más apreciadas en el ámbito agroalimentario para lograr esta diferenciación son los Indicadores Geográficos de Procedencia (I.G.P.) y en particular las Denominaciones de Origen (D.O.), que integran en su definición el origen geográfico, la relevancia de la tradición y la especialización en la elaboración de productos de alta calidad y con personalidad diferente, y la reglamentación y los mecanismos de control sobre su producción (Márquez y Hernández, 2001). [III]

Ello da pie, por tanto, a nuevas formas de turismo y de búsqueda de desarrollo rural, y en concreto a nuevo tipo de turismo denominado “oleoturismo”. Pero ¿qué es realmente el oleoturismo? Se trata de un fenómeno relativamente reciente donde el visitante puede adentrarse en diferentes tipologías de rutas del aceite y a su vez poder disfrutar de la naturaleza y su entorno.Además no debemos olvidar que también se suman otros factores como son la gastronomía y el patrimonio cultural del lugar visitado.

 

 

 

 l¿Pero cómo nace la idea del oleoturismo?

oleoturismo

Primeramente vamos a ver los orígenes del legendario árbol del olivo. Desde el principio, el olivo y sus frutos han estado presentes en la historia de los hombres; ya sea en sagrados rituales o en la vida cotidiana, el Aceite de Oliva fue utilizado no sólo para enriquecer los alimentos sino también en diversas técnicas de masaje y en cosmética. Los numerosos utensilios para la recolecta y molienda de la oliva, hallados por los arqueólogos en varias excavaciones en el área mediterránea, así como muchos pasajes de la Biblia y del Corán, demuestran la importancia histórica de la oliva y de su aceite.


“El origen del cultivo del olivo es incierto. Por un lado se conoce el oleastro, matorral espinoso de frutos pequeños, pocos útiles para el hombre, pero muy extendido en el ámbito mediterráneo. Se piensa, por otro lado, que en la edad de Cobre (4000 A.C.), en Oriente Próximo, fue seleccionada una variedad de frutos grandes y carnosos, conseguida por hibridaciones entre olivos africanos y orientales. El fruto del olivo fue utilizado inmediatamente con fines alimenticios. El aceite, obtenido de las aceitunas con métodos aún primitivos, era utilizado con diversos objetivos: como alimento, como ungüento, como alimentación de lámparas”. [IV]

El mismo arte de la medicina se basa, principalmente, en el empleo de ungüentos para aplicar sobre el cuerpo o brebajes para tomar. Es interesante saber que, en Babilonia, al médico se le conocía como “asu”, es decir “conocedor de los aceites.” Con todo ello y viendo todas los aspectos beneficiosos que posee el aceite, desde los propios municipios olivareros se pone en marcha un nuevo tipo de turismo relacionado con el aceite y no es otro que el oleturismo.

Además viendo el mapa a nivel de Denominación de Origen de aceite en España, observamos que gran parte de los Municipios olivareros se centran en el sur de España con especial relevancia a las campiñas de Jaén, Sierra de Cazorla, Montes y Poniente de Granada, Antequera, Priego Estepa, Montoro-Ademuz, así como Monterrubio, Montes de Toledo, Gata-Hurdes, Bajo Aragón, Bajo Ebro, Montsia, Las Garrigas, Tierra Altas, Mallorca, La Rioja y Navarra.

l  ¿Pero cómo nace la idea de poner en marcha el Oleoturismo?

oleoturismo

Es un producto turístico relativamente nuevo; como ya es conocido, hace unos años se puso de moda la idea de visitar las bodegas y poder hacer la degustación de su producto, y ahora salta el interés de un nuevo tipo de turista que visita el olivar y puede hacer una degustación del aceite de oliva, además de poder disfrutar de un paisaje típico y de un producto que es seña de identidad de gran parte del territorio español.

Las rutas del aceite se han visto como un complemento económico muy interesante para zonas rurales, más aún cuando la producción de aceite ha dejado de ser rentable para muchos olivareros. En las ciudades son muchas las personas que buscan salir de ellas para encontrar algo más que naturaleza.

En este sentido, las rutas del aceite que han proliferado por las comunidades productoras suelen ofrecer desde la visita a los campos de olivos, a veces coincidiendo con la recogida de aceituna como ocurre en estas fechas, a la visita a las almazaras (donde se extrae el aceite), preferentemente antiguas y que forman parte del patrimonio cultural, y se completa con catas para paladares principiantes que aprenden a distinguir entre las variedades de aceituna más comunes y degustaciones de la gastronomía local, siempre con el aceite de oliva como protagonista.

l¿Pero esto ya funciona?

Oleoturismo

Pues sí, funciona desde hace varios años la oferta de rutas del aceite como un complemento económico muy interesante y de desarrollo rural; sobre todo, y como ya he señalado, cuando la producción de aceite ha dejado de ser rentable para muchos olivareros y a los municipios colindantes que viven de este sector.

Si analizamos un estudio que realizó la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Córdoba sobre esta actividad, podemos ver que el perfil socioeconómico del oleoturista, es mayoritariamente se trata de hombres (aunque es una modalidad de turismo bastante familiar), con una edad superior a los 45 años, con un nivel de renta entre 1.001 y 1.500 euros, personas casadas y pertenecientes muy mayoritariamente a zonas urbanas.

l¿Cómo se organizan estos viajes programados?

Desde hace años, hay viajes programados para estas rutas del aceite. Una de las más conocidas y completas tiene como punto de partida Madrid y está organizado desde la tienda-escuela El Alambique. Tan sólo hace falta reunir a diez personas con ganas de viajar y conocer el mundo del aceite y estar dispuestos a pasar tres o cuatro días con el centro de operaciones en un cortijo de labranza, que data del siglo XVII, transformado en un alojamiento rural donde se imparten clases relacionadas con la gastronomía local.

El viaje con destino a comarcas de Sevilla y Cádiz incluye la visita a una almazara de más de 200 años, donde se elabora el aceite totalmente a la antigua usanza, con la maquinaria original todavía en plena forma. Las aceitunas se trituran con las tradicionales piedras de molino y la pasta se prensa en los capachos de esparto. Es, prácticamente, la única almazara andaluza que elabora toda su producción de esta forma.

Además de conocerse el mundo del aceite se visitan bodegas, hornos de pan y se degustan platos de la cocina típica andaluza. "En las últimas semanas estamos recibiendo bastantes peticiones" dicen desde El Alambique.

En Andalucía y el medio rural, hace unos años el oleoturismo despertó gran entusiasmo que no siempre se ha sabido mantener y la crisis económica no ha ayudado precisamente. Los pueblos olivareros, muchos de ellos agrupados en la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO,) vieron en el oleoturismo una posibilidad de desarrollo y se lanzaron a aprovecharla.

A partir de 2004, AEMO promueve el proyecto Oleoturismo que auspicia la Diputación de Jaén, impulsando una red de intercambio de experiencias, relacionadas con la valorización turística de los recursos locales asociados a la producción del aceite de oliva, en la que participaron siete países mediterráneos.

Más allá de los proyectos y estudios, están las iniciativas más tangibles. Entre ellas, la'vía verde' de Jaén, que puede complementarse con visitas culturales a las ciudades de Úbeda y Baeza, referentes del patrimonio artístico de la provincia. Hay algún municipio olivarero, como el cordobés de Bujalance, donde se explota muy activamente el valor del aceite de oliva. Con un coste de 25 euros por persona se puede visitar el pueblo, las fincas de olivos, las almazaras y caldererías, y culminar la mañana con un almuerzo en los restaurantes de la localidad para degustar un almuerzo cordobés con el aceite de oliva virgen extra como protagonista por otros 10 euros más.
También se visitan asiduamente almazaras de la Sierra de Cádiz o del interior de la provincia de Málaga, como en la comarca de Los Montes y algunas firmas punteras en el aceite de oliva. En todo caso, casi todas las denominaciones de origen del aceite de oliva ofrecen rutas turísticas, y muchas empresas ofrecen la venta directa de sus productos a los visitantes.

Eso sí, se echa en falta una mayor coordinación entre municipios, marcas, profesionales de la cata, restaurantes y hoteles para ofrecer una visita completa y que anime al público a desplazarse al campo. Aunque hay interesantes excepciones, como la Fundación de Juan Ramón Guillén, del grupo Acesur, que se ha puesto manos a la obra a editar la primera guía de oleoturismo de Andalucía.

l¿Pero cuáles son los puntos débiles del oleoturismo en la actualidad?

Oleoturismo

Pues el estudio de la Universidad de Córdoba revela importantes carencias en la organización y desarrollo de las rutas oleoturísticas y las actividades programadas. Las características del viaje realizado por este tipo de oleoturista muestran que el 63% de los encuestados no pernoctan en la zona a consecuencia de la reducida infraestructura hotelera, uno de los principales frenos a la consolidación de este turismo. Es por esto por lo que la mayor parte de las visitas que se ofrecen desde Andalucía apenas tiene una duración de media jornada.

No obstante, muchos de estos turistas están dispuestos a volver a la zona debido a su alto grado de satisfacción con las visitas a las almazaras realizadas. Esta disposición a regresar para completar la visita podría generar riqueza en la zona, creando empleo en el sector de la restauración-hostelería y de la artesanía, pues más del 35% de los turistas no se han llevado ningún recuerdo (cerámica o productos típicos) al no existir tiendas especializadas de recuerdos.

A pesar de que en Andalucía existen centenares de cooperativas olivareras en plena producción y se asientan grandes firmas del sector, en pocos casos han seguido el camino de vino. Aunque las comparaciones resulten odiosas, el enoturismo ha dejado incluso muestras de arquitectura puntera para acoger bodegas de importantes marcas y que se prologa también a hoteles y 'spas' modernos que incluyen en su oferta tratamientos a bases de vino y uva.

En definitiva, venden un 'estilo de vida' que no aparece como valor añadido en el oleoturismo, generalmente carente de ese punto de sofisticación. Sin embargo, el aceite de oliva, tan apreciado como cosmético en países como Japón, no ha encontrado ese aprovechamiento de cara al turismo nacional e internacional.

 

[I] Blanco, R. y Benayas, J. (1994). El turismo como motor de desarrollo rural: Análisis de los proyectos de turismo subvencionados por Leader. Revista de Estudios Agrosociales, (169), 119-147. ISSN 0034-8155
[II] Canoves, G., Herrera, L. y Villarino, M. (2005). Turismo rural en España: paisajes y usurarios, nuevos usos y nuevas visiones. Cuadernos de Turismo. (15), 63-76. ISSN 1139-7861
[III] Márquez García, A. M. y Hernández Ortiz, M. J. (2001). Cooperación y sociedades cooperativas: el caso de la Denominación de Origen Sierra Mágina. Revista de Estudios Cooperativos Revesco, (74), 123-149. ISSN 1885-5031
[IV] http://www.oleoturismia.com/origenes-legendarios-del-aceite-de-oliva-primera-parte/

 

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