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Lunes, 02 Julio 2018 07:15

Gestión pública del turismo V: Conducción del turismo

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Gestión pública del turismo V: Conducción del turismo

Miguel Acerenza

 

 

 

 

 


En los artículos anteriores hemos visto que los Organismos Nacionales de Turismo (que hemos llamado Órgano Rector) han sido creados por los países para obtener los beneficios que brinda el turismo y encauzar dichos beneficios hacia el logro de los objetivos hacia los cuales apunta el desarrollo nacional. En este último artículo plantearemos algunas sugerencias que, a nuestro entender, pueden contribuir significativamente para que los citados organismos puedan alcanzar con éxito dicho propósito.


REQUISITOS A CUMPLIR EN LA CONDUCCIÓN DEL TURISMO
La falta de experiencia puede llevar a confundir una simple declaración de intenciones, con objetivos imprecisos sin priorizar, carentes de estrategia definida, sin especificación de tiempo y responsabilidad de ejecución, y por tanto, de difícil seguimiento y evaluación, con un Plan Estratégico de Desarrollo del Turismo.

 

El Plan Estratégico de Desarrollo del Turismo, es una herramienta de gestión en cuyo proceso de elaboración, implementación, seguimiento y evaluación, se tienen que cumplir ciertos requisitos si se desea obtener un resultado exitoso en su ejecución, y el mismo pueda efectivamente contribuir a una adecuada conducción del sector. De lo contrario se corre el riesgo de que el turismo marche a la deriva y sin rumbo fijo. Es por ello que a continuación nos permitimos plantear algunos de los requisitos que creemos deben cumplirse en el referido proceso, a los efectos de disminuir las posibilidades de cometer errores u omisiones que pudieran afectar los propósitos que dan origen al referido plan. Enseguida entonces, los requisitos a los cuales hacemos mención.


1. Formular un plan estratégico de desarrollo de largo plazo minucioso y flexible, con etapas intermedias sucesivas, con objetivos claros y precisos, que permitan un constante proceso de revisión y adaptación a los cambios imprevistas que pudieran afectar su normal evolución hacia los objetivos generales planteados.

 

2 Un plan estratégico que exponga los lineamientos a los que se ajustará el desarrollo del sector, especificando las directrices generales a encarar en cinco campos básicos de actuación, a saber: la organización institucional (incluidos en este campo los aspectos normativos y regulatorios); el fomento y desarrollo (ordenamiento del territorio, planes de desarrollo, e incentivos a las inversiones); el marketing y la promoción turística (incluido el aseguramiento de la calidad y la competitividad); la formación y capacitación de los recursos humanos; y el campo financiero.

 

3 Implementar dicho plan mediante Planes Operativos de ejecución anual que tengan objetivos claros, los cuales por tratarse de objetivos de gestión deben ser mensurables, cuenten con estrategias definidas para su consecución, descripción de las acciones a llevar a cabo, tiempo para la obtención de resultados, y asignación de responsabilidades por su ejecución. Dichos planes operativos debe constituir la concreción del plan estratégico en programas de acción, por lo que los mismos no sólo deben estar bien concebidos, sino también bien gestionados en su ejecución, puesto que una mala implementación de los mismos puede afectar seriamente al plan estratégico, y no alcanzar éste los objetivos propuestos. Los citados planes operativos deben sirven además, para evaluar la eficacia de la gestión desarrollada por el Organismo Nacional de Turismo en la conducción del sector.

 

4 Establecer un Control de Gestión Operacional de la gestión del turismo que permita medir y evaluar los resultados obtenidos con las acciones llevadas a cabo, en relación a los que se deberían obtener de acuerdo a los objetivos previstos en los Planes Operacionales, así como monitorear los avances que se van obteniendo hacia el logro de los objetivos de largo plazo planteados en el plan estratégico. A los efectos de poder medir, y por tanto, evaluar la eficacia en la conducción del turismo, se tienen que fijar previamente los indicadores de gestión o parámetros de comportamiento aceptados para el logro de dichos objetivos. Los cuales, como se indicara anteriormente, son objetivos de gestión y por tanto mensurables. Dichos parámetros se fijan estableciendo un porcentaje de acercamiento a la meta. En otras palabras, un acercamiento al logro de los objetivos previstos en el plan.

 

COMENTARIO FINAL
La idea que inspiró estos artículos fue acercar al lector al conocimiento de los motivos por los cuales los Estados incorporaron el turismo al conjunto de acciones que llevan a cabo para mejorar la calidad de vida de su población. Y explicar que su conducción de la actividad en este contexto no marcha a la deriva sin rumbo fijo. Sino que responde a claras directrices que orientan su desarrollo.

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Imagen: llmc

Por supuesto no podíamos dejar pasar la oportunidad para externar nuestra opinión con algunas sugerencias que pensamos pueden contribuir a la obtención un mejor resultado en su gestión. Por lo que si logramos este propósito estaríamos sumamente satisfechos.

 
 
 

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